viernes, 20 de mayo de 2011

Wendy,'La cuenta cuentos'

Cuando era pequeña, tenía que ejercer de canguro muchos fines de semana. Me encargaba de cuidar, jugar y vigilar a niños de entre 3 y 6 años.
Lo que más les gustaba eran los cuentos que yo les contaba. Siempre tenía que inventarme uno o, por el contrario, recordar con detalles cuentos populares como Blancanieves y los siete enanitos o Caperucita roja.
Un día, uno de los niños empezó a usar su imaginación de tal modo, que hizo que los demás niños acabaran creyendo sus palabras. Empezó a llamarme Wendy. Me pidieron que les contara la historia de Peter Pan desde mi punto de vista como una de las protagonistas del cuento. 
Yo me quedé sorprendida y algo descolocada, pero les seguí el juego. 
Les conté lo maravilloso que era el país de Nunca Jamás, donde no te tenías que preocupar por la comida, la cual abundaba por todos los rincones del lugar. Tampoco debías preocuparte por tu futuro, porque allí los niños solo jugaban y jugaban, porque nunca iban a ser adultos.
Yo, como Wendy, me pasaba horas y horas contándoles cuentos a los niños perdidos, niños muy parecidos a mis pequeños oyentes de ese momento. 
Me miraban atentos con los ojos radiantes y espectantes por saber el final de alguno de los encuentros entre Peter Pan y los niños perdidos contra el temible Capitán Garfio y su banda de piratas.
Desde entonces y en muchas más ocasiones, les contaba una anecdota que hubiera "vivido" en el país de Nunca Jamás. Me preguntaban si algún día les iba a llevar a conocerlo y si viviríamos todos juntos alguna de esas aventuras. Yo sonreía y les decía que algún día no se acordarían de que la mismísima Wendy les estaba relatando historias de Peter Pan, a lo que ellos respondían riéndose.

Muchas veces me imagino que en verdad, yo soy Wendy y que, con solo abrir la ventana y gritar el nombre de Peter Pan, me vendrá a buscar para llevarme de nuevo con los niños perdidos. Para no crecer, para no preocuparme por nada más que vivir cada día una aventura como Wendy 'La cuenta cuentos'.
Porque todos tenemos la necesidad de evadirnos en alguna ocasión y es que, todos, necesitamos pensar alguna vez en nuestro pequeño país de Nunca Jamás.

jueves, 28 de abril de 2011

Dulce silencio

"The beauty of silence is the noise of no words"

Hay varios tipos de silencios: incómodos, necesarios, de rabia, decepción, de protesta...
Pero hay un tipo de silencio que es, quizás, el más gratificante. 
Cuando no dices nada pero lo dices todo. Cuando ese momento se congela y te envuelve el sonido de la nada, creando una atmósfera de emoción y energía. No hay tensión, no hay malestar. Lo que hay son ganas de comértelo a besos, pues ese silencio te empuja a ello. Crea una situación en que parece que el tiempo no corre, que todo el mundo ha dejado de girar solo por vosotros dos.
El silencio os ha evadido de tal forma que cuando volvéis a la realidad, cualquier sonido os parece un ruido ensordecedor.


<<Me gustas cuando callas porque estás como ausente,
y me oyes desde lejos, y mi voz no te toca.
Parece que los ojos se te hubieran volado
y parece que un beso te cerrara la boca.

Como todas las cosas están llenas de mi alma
emerges de las cosas, llena del alma mía.
Mariposa de sueño, te pareces a mi alma,
y te pareces a la palabra melancolía.

Me gustas cuando callas y estás como distante.
Y estás como quejándote, mariposa en arrullo.
Y me oyes desde lejos, y mi voz no te alcanza:
Déjame que me calle con el silencio tuyo.

Déjame que te hable también con tu silencio
claro como una lámpara, simple como un anillo.
Eres como la noche, callada y constelada.
Tu silencio es de estrella, tan lejano y sencillo.

Me gustas cuando callas porque estás como ausente.
Distante y dolorosa como si hubieras muerto.
Una palabra entonces, una sonrisa bastan.
Y estoy alegre, alegre de que no sea cierto.>>
   Pablo Neruda

sábado, 23 de abril de 2011

Caer en la tentación






Fuego ardiente que recorre tu cuerpo. Sudor y frío en los poros de tu piel. Temblor en las piernas y calor en tu interior.
Cuando una persona se ve en estas circunstancias, ¿qué debe hacer?. Dejarse llevar...suena demasiado bien.
No puedes seguir tus impulsos toda la vida, no siempre serás una jovencita tonta y alocada que persigue sueños de colegiala. La madured siempre llama a la puerta para que le dejes entrar en tu vida.
Pero por mucho que crezcamos, por mucho que maduremos, hay sensaciones fantásticas y contradictorias que seguiremos experimentando.
Somos seres humanos. Sentimos, padecemos, soñamos, reimos, lloramos.
Lo normal, en nuestra naturaleza, es dejarnos llevar. Pero el razocinio nos lo impide en muchas ocasiones.
Pasión no es lo mismo que cariño. Sexo no es igual que amor.
¿O quizá si?

La mejor manera de librarse de la tentación, es caer en ella  Oscar Wilde

viernes, 1 de abril de 2011

Lo que Sherlock no sabía



¿Es mejor una mala explicación que ninguna explicación? Si tuvieras la posibilidad de conocer algo que te corroe desde hace tiempo, ¿no lo preguntarías? ¿no te gustaría saberlo?.
¿Por qué? ¿Qué ocurrió? ¿Qué me perdí? 
También es cierto que hay explicaciones que son peores que no contar con explicación ninguna. Sin embargo, los humanos no parecemos vivir cómodos con lo inexplicable. Incluso hablamos de que las cosas mismas "exigen una explicación", cuando en realidad somos nosotros quienes la demandamos.

Por lo tanto, ¿qué hacer?. ¿Seguir en la búsqueda de respuestas, o dejar de lado lo que no conocemos?
Yo, sinceramente, soy de esas personas que no les gusta quedarme en la ignorancia sobre aquello que me inquieta, asique supongo que seré como aquellos a los que no les gusta lo inexplicable. Seré una de esas personas que se lanzan en cruzadas al encuentro de respuestas. Si, esa es mi respuesta.


martes, 8 de marzo de 2011

Primavera


No siempre se gana

Aquél que dijo que es más importante tener suerte que talento, conocía la esencia de la vida. La gente tiene miedo a reconocer que gran parte de la vida depende de la suerte. Asusta pensar cuantas cosas se escapan a nuestro control. En un partido hay momentos en que la pelota golpea el borde la red y durante una fracción de segundo puede seguir hacia adelante o caer hacia atrás. Con un poco de suerte sigue adelante y ganas, o no lo hace y pierdes

['Match point', de Woody Allen]

 

 

 

martes, 15 de febrero de 2011

No puedo decir adiós

No puedes decir que no
No puedes decir jamás
No debes pedir perdón
Tan solo te quiero más
Dolor que no puedo ver
Ni siento cuando te vas
No puedes decirme adiós
Te llevo en mí caminar
Gritando que no ves
Rezando porque tú vuelvas otra vez

[...Dulce canción de amor, que nunca podré cantar...]


La musicalité- Cuatro elementos